¿Debida Diligencia aplicada en el día a día?

Prevención y protección de tus derechos e intereses asociados a tu conglomerado patrimonial

Concepto de Debida Diligencia

Para entender el título de este ensayo, debemos iniciar señalando que la Debida Diligencia, según el Diccionario Panhispánico del Español Jurídico de la Real Academia Española, se define como:

“Conjunto de precauciones que la ley o el buen sentido aconsejan adoptar en el desarrollo de una actividad para evitar daños previsibles.”

Hace dos décadas, este concepto pasaba desapercibido, siendo aplicado casi exclusivamente en el ámbito bancario o empresarial, sin mayor atención en la vida cotidiana.

Origen bancario y evolución del concepto

En su origen, la Debida Diligencia se utilizaba principalmente en el sector financiero para establecer relaciones seguras entre las instituciones bancarias y sus clientes.

Su finalidad era evitar situaciones ilícitas que pudieran comprometer la reputación de las entidades y activar alertas ante los entes reguladores o judiciales del Estado.

Con el paso del tiempo, y ante la evolución de las políticas sociales, económicas y judiciales, este concepto se amplió más allá del ámbito bancario, trasladándose al sector empresarial, tanto público como privado.

Relación con el “Compliance” y otros sistemas de control

Actualmente, la Debida Diligencia se asocia con herramientas como el “Conozca a su Cliente”, el “Compliance”, el “Buen Gobierno Corporativo” y los Sistemas Integrales de Administración de Riesgos (SIAR).

Aunque cada uno de estos programas tiene objetivos y metodologías propias, todos convergen en un mismo propósito:

👉 Evitar que las estructuras organizativas sean utilizadas para fines ilícitos.

Aplicación de la Debida Diligencia en el día a día

Surge entonces la pregunta:

¿Qué relación tiene la Debida Diligencia con la vida cotidiana?

¿Por qué cualquier ciudadano debería prestar atención a este principio de “Conozca a su Cliente”?

La respuesta se encuentra en las transacciones comerciales diarias, como la compra o venta de bienes muebles o inmuebles. En muchos casos, el comprador no realiza previamente una verificación del vendedor ni de la tradición legal del bien, exponiéndose a riesgos significativos.

Falta de prevención y sus consecuencias

Este tipo de descuido ocurre por tres razones principales:

  1. Desconocimiento del valor de investigar al vendedor o propietario.
  2. Desinterés o falta de importancia asignada al proceso.
  3. Ignorancia de las consecuencias legales que podrían afectar el derecho de propiedad.

Muchos compradores creen erróneamente que, por formalizar un contrato ajustado a la ley, están completamente protegidos. Sin embargo, la prevención y protección de los derechos patrimoniales requiere aplicar una Debida Diligencia activa.

Por qué es esencial conocer al vendedor y la tradición legal

En la actualidad, con la sofisticación de las prácticas ilícitas, la Debida Diligencia se ha vuelto una herramienta indispensable para el ciudadano común.

Aplicarla permite verificar la situación judicial del vendedor y la legitimidad del bien, evitando caer en operaciones que puedan derivar en problemas legales.

El plus de importancia radica en conocer si el vendedor ha sido sometido a procesos judiciales o si el bien forma parte de investigaciones relacionadas con delitos como corrupción o legitimación de capitales.

Ejemplo práctico: riesgos ocultos en las transacciones

Imaginemos la compra de un vehículo que, aparentemente, cumple con todos los requisitos legales.

Sin embargo, al revisar la tradición legal, se descubre que el primer propietario está siendo investigado por corrupción o lavado de dinero, y que el automóvil fue adquirido mediante actividades ilícitas.

En ese caso, adquirir el vehículo supondría un riesgo evidente, ya que podría ser incautado por orden judicial, perdiéndose la propiedad sin posibilidad de recuperación.

Lo mismo aplica para cualquier tipo de bien, mueble o inmueble.

Extinción de dominio y consecuencias jurídicas

La Ley Orgánica de Extinción de Dominio establece mecanismos para identificar, localizar y recuperar bienes vinculados a actividades ilícitas.

Esta ley permite la extinción de los derechos de dominio sobre dichos bienes en favor del Estado, sin compensación alguna, a través de una sentencia judicial.

Por tanto, un bien adquirido de buena fe pero con origen ilícito puede ser confiscado, afectando directamente el patrimonio del comprador.

Debida Diligencia en contratos de arrendamiento

La aplicación de la Debida Diligencia también es esencial en contratos de arrendamiento.

  • Si eres arrendador, debes investigar el historial judicial del inquilino para evitar posibles complicaciones legales.
  • Si eres arrendatario, debes conocer quién es el propietario del bien, ya que si este resulta involucrado en actividades ilícitas, podrías verte obligado a desocupar el inmueble e incluso a colaborar con las autoridades.

En ambos casos, la prevención es la mejor defensa ante posibles afectaciones patrimoniales.

Conclusión

En definitiva, la Debida Diligencia no es exclusiva del ámbito bancario o empresarial, sino una herramienta esencial de protección legal y patrimonial para cualquier persona.

Antes de celebrar cualquier negocio jurídico o contrato, conocer a la contraparte y su situación judicial puede evitar perjuicios graves sobre los derechos de propiedad, uso y disfrute de los bienes.

Aplicar la Debida Diligencia en el día a día es, hoy más que nunca, una práctica de prevención inteligente.

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Un comentario

  1. La diligencia diaria significa actuar con cuidado y esmero, asegurando que tus tareas y decisiones se hagan de manera completa y responsable, evitando descuidos y manteniendo un estándar de calidad constante.

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